24h Galicia.

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El índice de denuncias por violencia de género en Galicia se incrementa un 3% en el primer semestre de 2023.

El índice de denuncias por violencia de género en Galicia se incrementa un 3% en el primer semestre de 2023.

En el primer semestre de 2023, las denuncias por violencia de género en Galicia alcanzaron un máximo histórico de 1.747, lo que supone un aumento del 3,07% en comparación con el mismo periodo del año anterior (1.695), según el Informe de Violencia de Género y Empleo elaborado por el Observatorio de la Vulnerabilidad de la Fundación Adecco en colaboración con 27 empresas. Esta tendencia al alza también se observó a nivel nacional, con un aumento del 10,92% en las denuncias durante el primer trimestre de este año.

En el informe se destaca que en 2022 se registró el máximo histórico de denuncias por violencia de género en las Islas, con un total de 6.995, lo que representa un incremento del 11,7% con respecto al año anterior y un aumento del 14% en comparación con 2020.

Por comunidades autónomas, se observa que Navarra, Extremadura y Castilla y León son las regiones donde se han registrado los mayores aumentos de denuncias por violencia de género, con incrementos del 56,5%, 33,4% y 25,6%, respectivamente. Estos datos reflejan una preocupante realidad en la que las mujeres siguen sufriendo de manera alarmante este tipo de violencia.

Los expertos justifican este aumento histórico en 2022 como resultado de la superación de la pandemia. Según explican, en periodos de crisis económica, las denuncias suelen contraerse, como sucedió durante la pandemia y la Gran Recesión. Sin embargo, en etapas de recuperación económica, las mujeres se sienten más capaces de visibilizar su situación y denunciar, lo que lleva a un incremento en el número de denuncias.

El informe también pone de manifiesto que la violencia de género afecta negativamente a las oportunidades laborales de las mujeres. De hecho, el 70% de las mujeres encuestadas afirma que la violencia de género ha afectado negativamente a su empleo. Algunas han tenido dificultades para encontrar trabajo debido a la falta de seguridad y confianza, mientras que otras se han visto obligadas a dejar sus empleos debido a la presión ejercida por su pareja.

Estas situaciones tienen un impacto significativo en la autoestima de las mujeres, dificultando su inserción en el mercado laboral. Además, las mujeres encuestadas revelan que sus agresores ejercieron un control severo sobre ellas, a través de amenazas, manipulaciones e incluso violencia física, lo que las obligó a dejar sus trabajos y las dejó en una posición de mayor vulnerabilidad.

El informe destaca que más de la mitad de las mujeres encuestadas (55,5%) lleva más de un año en situación de desempleo. Entre los principales obstáculos que encuentran a la hora de buscar empleo se encuentran la inseguridad y la baja autoestima, el miedo a ser localizadas por su agresor en el lugar de trabajo, la incompatibilidad de horarios familiares, la falta de acceso a medios digitales para la búsqueda de empleo y la falta de conocimiento a la hora de definir una estrategia de búsqueda de empleo.

Además, el desempleo de larga duración expone a las mujeres víctimas a un mayor riesgo de pobreza y exclusión social. La gran mayoría de las encuestadas (97,3%) manifiestan dificultades para llegar a fin de mes, y un porcentaje significativo (64,2%) se plantea trabajar de forma irregular y sin estar dadas de alta en la Seguridad Social debido a la urgencia de obtener ingresos para cubrir gastos esenciales.

Otro aspecto preocupante es la existencia de estereotipos asociados a las mujeres víctimas de violencia de género, lo que puede dificultar su contratación. Según la encuesta, un 72,7% de las mujeres prefiere no revelar su situación en las entrevistas de trabajo por temor a ser descartadas debido a prejuicios asociados a su condición de víctimas. Solo el 27,3% restante comunica esta situación, considerándola necesaria para su seguridad.

En resumen, estos datos reflejan una realidad alarmante en la que las denuncias por violencia de género siguen aumentando en Galicia y en toda España. Además, la violencia de género tiene un impacto significativo en el empleo y las oportunidades laborales de las mujeres, lo que las expone a un mayor riesgo de pobreza y exclusión. Es fundamental abordar esta problemática de manera integral y proporcionar apoyo y recursos adecuados a las mujeres víctimas para que puedan reconstruir sus vidas y acceder a un empleo digno y seguro.