Menor salinidad en desembalses relacionada con mortalidad del marisco, según investigaciones.

Menor salinidad en desembalses relacionada con mortalidad del marisco, según investigaciones.

Las demandas de transparencia en los protocolos de apertura de embalses están aumentando entre los afectados de las rías.

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 25 de noviembre.

En las últimas semanas, las rías gallegas han sufrido una muerte masiva de marisco debido a las lluvias continuas durante un mes. El sector marisquero denuncia el impacto de la apertura de embalses, y los estudios científicos demuestran una relación causa-efecto. "Si la salinidad disminuye, hay mortalidad", explica Almudena Hospido, investigadora del área de Ingeniería Química de la Universidade de Santiago de Compostela (USC).

El año pasado, varias científicas presentaron una metodología para evaluar los efectos de la variación de la salinidad en las rías. El estudio de caso en la ría de Arousa fue realizado por la doctoranda Alba Roibás, las profesoras de la USC Almudena Hospido y Anuska Mosquera, y la investigadora Montserrat Núñez. "En los últimos años, ha habido eventos repetidos en los que los peces y algunos moluscos como el berberecho murieron de forma masiva y repentina en las rías gallegas, y la única explicación posible para estos sucesos fue la drástica disminución de la salinidad debido a la apertura de embalses", concluyeron.

En una entrevista con Europa Press, Almudena Hospido explica que "hay ciertas especies que tienen una salinidad de confort", lo que significa que es una "sustancia esencial". "Por lo tanto, el daño se produce tanto por exceso como por defecto". "La innovación de este trabajo fue precisamente eso, nos permite evaluar los impactos tanto cuando hay un exceso como un deterioro, porque estas especies están acostumbradas o se desarrollan bien en concentraciones de confort".

Cuando se le preguntó cómo afectan los desagües de las presas, Hospido responde: "Lo que hacen al final es que, si tenemos un contenido de sal y tenemos mucha más agua, la concentración disminuye y el marisco se encuentra en una situación incómoda para desarrollarse".

"Si disminuimos la concentración, en este caso de la salinidad, hay mortalidad. Y eso es algo que podemos ver fácilmente en nuestras rías", explica.

En su artículo, estas investigadoras citaron estudios de científicos como José Manuel Parada, quien junto a sus colegas Ricardo Beiras, Sebastián Villasante y Manuel Antelo realizó un estudio en 2015 sobre la mortalidad de marisco en los Lombos do Ulla. Analizaron los cambios de salinidad entre 2012 y 2014 y los compararon con las variaciones de salinidad esperadas según las variables meteorológicas. "Las discrepancias entre ambas series de datos se asociaron con las variaciones en el nivel de ocupación del embalse de Portodemouros", resaltaron en ese informe.

"Los casos más graves en los que los eventos de baja salinidad observados fueron más acentuados o persistentes en el tiempo coincidieron con las posibles liberaciones de agua en el embalse de Portodemouros, en la mayoría de los casos, debido a una alta ocupación del mismo", afirmaron en sus conclusiones.

Almudena Hospido explica que desarrollaron su método para ayudar a evaluar el impacto de los vertidos de las conserveras en la ría. Por eso, destaca la necesidad de realizar análisis con "información mucho más detallada por profundidad" y en diferentes momentos para poder "repartir responsabilidades" sobre los impactos, "ya con modelos dinámicos".

"La lluvia provoca un efecto de dilución, pero en capas más superficiales. Y aquí es necesario estudiar cómo se mueven las masas, cómo se diluyen o cómo se distribuyen las sustancias en el agua en diferentes profundidades. Y esto es algo que aún no hemos evaluado", explica.

Ante este problema, plantea la posibilidad de que "tal vez una descarga de vertidos con alto contenido de salinidad sería beneficiosa" para contrarrestar las "condiciones de baja salinidad". Destaca que "la salinidad está empezando a ser un tema de gran interés en diferentes ámbitos científicos".

Y es que en momentos de vaciado de embalses podría aportarse una concentración de agua con salinidad de "otros vertidos que se puedan almacenar y descargar en ese momento para compensar los efectos". "Corrientes con alto contenido de salinidad serían realmente beneficiosas para compensar esas otras corrientes que llegan limpias de sal", opina.

Sin embargo, reconoce que poner esto en práctica no es fácil, porque "no puedes pedirle a una conservera que almacene su agua sucia cuando normalmente están en zonas muy tensionadas a nivel industrial". Destaca que el problema está sobre la mesa y que sería necesario una mayor concienciación política para establecer medidas conjuntas.

En una conversación con Europa Press, el presidente de la Plataforma en Defensa da Ría de Arousa (PDRA), Xaquín Rubido, denuncia que hay "gran opacidad" en el tema de la apertura de embalses desde hace mucho tiempo.

"Esta última vez, ante la entrada de un río atmosférico tropical, advertimos lo que iba a suceder, pero nos encontramos con una gran opacidad", denuncia sobre la muerte masiva de marisco que se ha detectado en el último mes.

Por tanto, Rubido exige que "habría que poner luz y transparencia sobre todo este tema". "En primer lugar, deberíamos conocer cuáles han sido hasta ahora los protocolos, si es que existían, los términos de estos protocolos", argumenta. "Y deberían estar sobre la mesa porque el agua de los ríos es un asunto público que está afectando de manera determinante al sector marisquero".

"En segundo lugar, debería negociarse un protocolo que resuelva los problemas de una vez por todas", destaca el presidente de la PDRA. En el caso del río Ulla, señala la problemática con el embalse de Portodemouros, que "es una enorme mole" y tiene una "gran capacidad de almacenamiento", por lo que tiene un impacto mucho mayor. "Quieren ganar tanto dinero que luego las consecuencias las pagan las mariscadoras y los mariscadores", se queja.

Recuerda que las concesiones otorgadas por Augas de Galicia establecen que el objetivo no es solo la producción de energía hidroeléctrica, sino también la regulación del caudal del río después de Portodemouros. "Esto no se está cumpliendo", advierte. Esta denuncia también ha sido realizada recientemente por Plademar por el impacto de los embalses del Tambre en las rías de Muros y Noia.

Y es que "hay un régimen de mareas que es perfectamente predecible, se puede calcular cuándo llega el agua del desembalse a la ría de Arousa en función de la distancia y el caudal del río". "Deben hacer el desagüe coincidiendo con las mareas altas y esto no sucede", alerta, además de solicitar que se les informe de antemano.

El propio conselleiro do Mar, Alfonso Villares, afirmó esta semana en el Parlamento que se está trabajando junto con la Consellería de Infraestruturas y Naturgy, la empresa que gestiona el embalse del Tambre, para redefinir el protocolo de actuación ante la apertura de compuertas. Espera poder ofrecer pronto una respuesta sólida a esta cuestión, que la cofradía de Noia está demand

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Galicia