En Santiago de Compostela, el 21 de noviembre, se vive un momento de gran tensión en la fábrica de Ence en Pontevedra, donde el presidente del comité de empresa, Santiago Cerqueiro, reportó una adhesión total a la cuarta jornada de huelga. Esta movilización es una respuesta contundente contra el plan de despido colectivo que amenaza a la planta de Lourizán.
El paro, que comenzó a las seis de la mañana del viernes y se extenderá hasta el amanecer del domingo, se da en un contexto donde se están llevando a cabo negociaciones relacionadas con el expediente de regulación de empleo (ERE) en Madrid. Este proceso prevé la eliminación de 39 puestos de trabajo, algo que el comité ha rechazado firmemente.
En declaraciones a Europa Press, Cerqueiro expresó que estas movilizaciones son “la única forma” que tienen los trabajadores de manifestar su descontento, especialmente tras lo que consideraron una confirmación de sus temores en las conversaciones de ayer en la capital. La próxima reunión con la dirección de la empresa está programada para el jueves entrante.
Por otro lado, los representantes de los trabajadores han decidido solicitar formalmente una reunión con la conselleira de Industria, María Jesús Lorenzana, y el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda. Los empleados consideran que este ERE es una “traición” y Cerqueiro afirmó que “hay maneras alternativas de llevar adelante las cosas” que deberían ser consideradas.
La empresa, en su defensa, indicó que su intención es “alcanzar un acuerdo” y ha iniciado el periodo de consulta relativo al despido colectivo que no solo afecta a la planta de Pontevedra, sino también a oficinas centrales en Galicia, Madrid y Navia, lo que aumenta la incertidumbre en torno a la situación de los trabajadores.
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.