En Santiago de Compostela, un ferviente grupo de trabajadores del sector de transportes de viajeros por carretera en la provincia de Coruña ha llevado a cabo una significativa movilización en la que reclaman un "convenio justo y salarios dignos". Esta acción se realiza justo antes de una semana marcada por la amenaza de paros adicionales y la posibilidad de una huelga indefinida que podría comenzar el próximo 2 de febrero.
La protesta, organizada por la Confederación Intersindical Galega (CIG), Comisiones Obreras (CC.OO.) y la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores (UGT), se desarrolló en la estación intermodal Daniel Castelao de Compostela. Aproximadamente una treintena de trabajadores se congregaron con banderas en mano, levantando la voz para exigir cambios concretos en su situación laboral.
Ernesto López, portavoz de la CIG Transportes, expresó claramente la frustración de los empleados, señalando que "estamos en 2026, pero los sueldos de mis compañeros corresponden a 2024". Añadió que la oferta de aumento salarial del 4% por parte de la patronal no es suficiente para cubrir las necesidades del presente.
Las consignas durante la manifestación fueron directas y contundentes, dirigiéndose tanto a la conocida empresa Monbus como a su propietario, Raúl López, y a la Xunta de Galicia: "Raúl, escucha, estamos en lucha" y "Monbus culpable, Xunta responsable", resonaron en el aire como un claro llamado a la acción y a la responsabilidad.
López recordó que esta situación de conflicto laboral se inició el 5 de diciembre y, lamentablemente, no se vislumbra ninguna solución inmediata. Resaltó la intención de los sindicatos de continuar con nuevas jornadas de huelga, argumentando que esta es "la única alternativa" para que las demandas laborales sean escuchadas por la patronal.
Además, el sindicalista subrayó la falta de una mesa de negociación, lo que ha conducido a un incremento de las tensiones. Sin avances en el diálogo, se espera que los enfrentamientos alcancen un nivel más intenso. Durante una asamblea a finales del año pasado, se aprobaron nuevas fechas de paros: los días 12, 13, 16, 19, 20 y 23 de enero.
Los representantes sindicales también criticaron la inacción de la Xunta, que, según ellos, no está ofreciendo mediación y sólo impone "una orden de servicios mínimos abusiva". Esta falta de respuesta ha generado un sentimiento de abandono en los trabajadores, quienes añaden que el Gobierno gallego ignora las necesidades de la parte social y perjudica a los usuarios que se quedarán sin opciones de transporte.
A los problemas ya existentes, se suma la acusación de que lo que la patronal desea es eliminar el convenio actual, creando un entorno de trabajo en el que la única regla sería la "ley de la selva".
Por su parte, el Gobierno gallego ha publicado en el Diario Oficial de Galicia una orden que establece los servicios mínimos durante el período de huelga. La normativa aclara que la dispersión de la población en Galicia exige una significativa cantidad de desplazamientos para los cuales no existen alternativas de movilidad viables.
De acuerdo con esta disposición, se garantizará un servicio mínimo de transporte público regular para los estudiantes en horarios clave, tanto en la mañana como en la tarde, especialmente para aquellos recorridos superiores a cuatro kilómetros. Asimismo, se establecerán mínimos en el transporte de trabajadores antes de las 9:00 y después de las 18:00 horas.
Finalmente, la normativa contempla servicios para centros socioasistenciales, que operarán en horarios específicos tanto de entrada como de salida. La Xunta también ha solicitado a las empresas de transporte que informen a los usuarios de manera anticipada sobre los servicios que se verán afectados, comprometiéndose a difundir esta información durante la huelga.
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