24h Galicia.

24h Galicia.

Tomé continuará como alcalde de Monforte, pero se unirá al grupo no adscrito a partir del 1 de enero.

Tomé continuará como alcalde de Monforte, pero se unirá al grupo no adscrito a partir del 1 de enero.

El pleno celebrado en Monforte de Lemos este lunes se convirtió en un escenario de tensiones y desacuerdos, marcando el cierre de un año tumultuoso para la ciudad. La sesión, que estaba centrada en la controversia en torno a la figura del alcalde José Tomé, quien enfrenta denuncias de acoso sexual, comenzó con una notable protesta de colectivos feministas que exigían su dimisión.

La plaza del Campo de San Antón fue testigo de una manifestación que reunió a cerca de un centenar de personas que alzaron su voz contra Tomé. Convocados por el colectivo 'Marcha Mundial das Mulleres', los manifestantes no tardaron en expresar su rechazo a la figura del alcalde con gritos de "Tomé dimite" y "fuera machistas de las instituciones", dejando claro que la situación había traspasado los límites de la paciencia ciudadana.

Los grupos feministas manifestaron su indignación porque, según denunciaron, a pesar de las acusaciones, el alcalde se había comportado sin asumir mínimamente responsabilidad política. Este comportamiento, afirmaron, fomenta la impunidad y contribuye a la desprotección de las mujeres ante actitudes machistas en las instituciones públicas.

Mientras tanto, en el interior del salón del pleno, un grupo de concejales, respaldado por algunos asistentes, recibió a Tomé con aplausos y gritos de aliento, mientras fuera se oían las consignas en su contra que solo aumentaban la tensión. Desde el principio de la sesión, tanto el Partido Popular como Esperta Monforte intervinieron para demandar su renuncia, aduciendo que su permanencia en el cargo estaba generando una crisis en la institución.

Durante el debate de las mociones que pedían su dimisión, el PP no dudó en recordar el caso de Nevenka en Ponferrada, subrayando la necesidad de no culpar a las víctimas. Por su parte, Esperta Monforte criticó la falta de pronunciamiento de Tomé sobre su situación actual y la decisión de pasar a ser un concejal no adscrito. En respuesta, el BNG declaró que la reputación de Monforte estaban en juego y también exigió la dimisión de Tomé.

El alcalde, defendido por el PSOE, reaccionó ante las acusaciones, tildándolas de infundadas y afirmando que el contenido de las denuncias era desconocido. Tomé argumentó que toda la situación no era más que una maniobra política en su contra, insistiendo en su inocencia y en la falta de pruebas que lo involucren en algún delito.

El resultado del pleno fue la negativa a las mociones de dimisión, con una votación que dejó claro el respaldo que todavía tiene Tomé dentro del salón. A medida que se acercaba el final de la sesión, se dirigió a los concejales y ciudadanos, reafirmando su compromiso con el cargo y desestimando cualquier rumor sobre su dimisión, alegando que ha sido un "daño colateral" de un conflicto más amplio que afecta a la política provincial.

Antes de concluir la reunión, Tomé anunció su transición al grupo no adscrito, una decisión que entra en vigor el 1 de enero. De esta manera, deja la puerta abierta a futuros movimientos dentro del grupo socialista por parte de sus colegas. La jornada dejó una impresión clara: Monforte de Lemos se encuentra en un cruce de caminos, con división y un clamor por el cambio resonando en las calles.