Un niño de 15 meses sin escuela en Galicia: la lucha de su madre para que reciba educación especial
Una madre en Galicia se planta frente a la Xunta para exigir que su hijo, con discapacidad severa, vuelva a la escuela. La situación lleva 14 meses sin escolarización y la Administración no da soluciones. La familia denuncia que la falta de recursos y respuestas les está dejando en la calle sin protección ni apoyo.
Su hijo, adoptado hace 12 años, tiene un 49% de discapacidad y necesita atención especial que la Xunta no ha podido garantizar. Después de ser expulsado de un centro por motivos de seguridad, la familia lleva meses sin opciones claras. La Administración ha repetido propuestas que no cumplen con la normativa ni con las necesidades del menor.
El impacto de esta situación va mucho más allá de una familia. Cada día que pasa sin escolarización, el niño se queda sin aprender y su desarrollo se retrasa aún más. La comunidad se enfrenta a un problema serio de recursos y de cómo atender a los menores con necesidades especiales en Galicia. La falta de respuesta puede generar un efecto negativo en toda la sociedad.
Los afectados, sobre todo los padres y familiares, deben seguir luchando para que las instituciones asuman su responsabilidad. La madre ha anunciado que estará en huelga de hambre hasta que alguien la atienda y se dé una solución. Es una llamada de atención urgente para que las administraciones públicas actúen con rapidez y sensibilidad.
Para los ciudadanos, esto significa que todos estamos en riesgo si no cuidamos y defendemos los derechos de los niños con discapacidad. La comunidad debe exigir a las instituciones que cumplan con su deber y garanticen recursos adecuados. La educación especial no es un lujo, es un derecho que no puede ser negado.
Lo que puede pasar ahora es que la presión social crezca y la Xunta tenga que responder. La familia y los afectados deben seguir reclamando, pero también la sociedad en general puede apoyarlos. La solución pasa por reconocer que la educación y la protección de los menores con discapacidad deben ser prioridad, y que nadie puede ser abandonado a su suerte.