Desde mediados del siglo XIX, comenzó a surgir un movimiento de reivindicación y valorización de la cultura gallega, conocido como galleguismo. Este movimiento buscaba promover la lengua, la literatura, la música y la tradición gallega, frente a la asimilación cultural impuesta por el gobierno central en Madrid. En este contexto de exaltación de la identidad gallega, se generaron diversas corrientes y tendencias que buscaban visibilizar y preservar la singularidad cultural de Galicia.
Uno de los factores que contribuyó al surgimiento del galleguismo en el siglo XIX fue el despertar de la conciencia nacionalista en toda Europa, que llevó a la reivindicación de las identidades culturales regionales. En el caso de Galicia, la desintegración del Antiguo Régimen y la llegada de la Ilustración propiciaron un ambiente propicio para la revalorización de la cultura gallega.
A medida que el movimiento galleguista fue cobrando fuerza, se produjo una creciente politización del mismo. En este sentido, surgieron diferentes corrientes dentro del galleguismo que abogaban por diferentes formas de relación con el Estado español. Algunos sectores del galleguismo se mostraban más conciliadores y buscaban una mayor autonomía para Galicia dentro del marco de la Constitución española, mientras que otros sectores más radicales abogaban por la independencia de Galicia.
Uno de los principales objetivos del galleguismo era la normalización lingüística de la lengua gallega, que había sido relegada durante siglos en favor del castellano. La promoción del gallego como lengua de cultura, educación y administración pública fue uno de los principales pilares del movimiento galleguista, que consideraba que la recuperación y valorización de la lengua era fundamental para la preservación de la identidad gallega.
Durante el Rexurdimento, un movimiento cultural y literario que tuvo lugar a finales del siglo XIX y principios del XX, se produjo una auténtica revolución en la recuperación y valorización de la lengua gallega. Poetas, escritores e intelectuales gallegos como Curros Enríquez, Rosalía de Castro, Eduardo Pondal y Valle-Inclán, entre otros, contribuyeron de manera decisiva a la normalización y revitalización de la lengua gallega.
A día de hoy, el galleguismo sigue siendo un movimiento cultural y político relevante en Galicia, que aboga por la defensa y promoción de la identidad gallega en todos sus aspectos. La lengua, la cultura, la tradición y la historia de Galicia son elementos fundamentales en la construcción de la identidad colectiva gallega, y el galleguismo sigue siendo un referente en la lucha por la preservación y valorización de estos elementos.
En la actualidad, el galleguismo se enfrenta a nuevos retos y desafíos, como la globalización, la homogeneización cultural y la pérdida de identidad. En este contexto, la defensa y promoción de la lengua gallega, la diversidad cultural y la memoria histórica de Galicia se presentan como desafíos fundamentales para el galleguismo en el siglo XXI.