El IRPF en Galicia sube un 12% en un año, pero la Xunta solo reduce un 0,25% y no ayuda a quienes más lo necesitan
El IRPF en Galicia sube un 12% en un año, mientras la Xunta solo reduce un 0,25%, afectando principalmente a la clase media y los más vulnerables.
¿Te sorprende que la Xunta anuncie rebajas en el IRPF que apenas se notan? La realidad es que los gallegos están pagando cada vez más en impuestos, y las ayudas parecen ir a los que más tienen.
El Gobierno gallego ha aprobado unas rebajas del IRPF que solo suponen un 0,25% en los primeros tramos. Pero esa cifra se la come la inflación, que en Galicia llegó a ser la más alta de España. Así, la mayoría de la gente ni siquiera verá un alivio en su bolsillo. Además, la cuenta media del IRPF en Galicia subió un 12,4% en un año, poniendo en evidencia que pagar impuestos cada vez cuesta más para la clase media y los trabajadores.
Mientras tanto, la Xunta mantiene beneficios para las rentas más altas, como bonos del 50% en el impuesto de patrimonio, exenciones en herencias y reducciones en sucesiones. Esto significa que las desigualdades aumentan, y quienes menos tienen se llevan la peor parte. La realidad es que solo unas pocas personas concentran casi el 40% de las rentas del ahorro en Galicia y en España.
¿Qué puede significar esto para ti? Si eres trabajador, pequeño empresario o jubilado, sentirás que cada vez es más difícil llegar a fin de mes. La política fiscal actual favorece a quienes más tienen, dejando atrás a la clase media y a los menos favorecidos. La consecuencia: más desigualdad y menos oportunidades para quienes necesitan una ayuda real.
¿Qué deberías hacer? Es hora de exigir cambios. Los afectados pueden unirse a movimientos que piden una reforma fiscal justa, que suba los impuestos a los más ricos y ayude a quienes están en peor situación. Además, es importante que los políticos escuchen a la ciudadanía y muevan ficha antes de que la brecha social sea aún mayor.
El futuro está en tus manos. La próxima vez que escuches hablar de rebajas fiscales, piensa en quién realmente se beneficia. La lucha contra la desigualdad empieza por entender cómo nos afectan las decisiones de los que gobiernan.