El incendio en Ourense ya arrasó 370 hectáreas y sigue sin control
Un incendio en Ourense sigue activo y ya ha quemado más de 350 hectáreas, poniendo en peligro a las localidades cercanas. La situación es alarmante y aún no está controlada.
Este fuego comenzó el jueves en Calvos de Randín y, a día de hoy, continúa en llamas. Además, ha surgido un nuevo incendio en Manzaneda, que ya ha quemado más de 20 hectáreas en pocas horas. La rápida expansión y la dificultad para apagarlo muestran lo vulnerable que estamos ante estas emergencias.
La cercanía de estos incendios a zonas habitadas aumenta el riesgo para los vecinos, que deben estar atentos y seguir las indicaciones de las autoridades. La falta de lluvias y las altas temperaturas favorecen que los fuegos avancen con rapidez, dificultando su control.
Para los ciudadanos, esto significa estar en alerta, especialmente si viven en áreas cercanas a los focos. La prevención y la colaboración son clave. No hacer hogueras, evitar tirar colillas y respetar las restricciones puede marcar la diferencia para reducir la gravedad.
¿Qué puede pasar ahora? Los medios aéreos y terrestres seguirán trabajando para contener las llamas. Es importante que los afectados sigan las instrucciones de protección y no intenten apagar el fuego por su cuenta, para evitar riesgos mayores.
La responsabilidad de todos es clave. La Xunta y los servicios de emergencia deben reforzar recursos y acción rápida, pero también la ciudadanía puede ayudar a prevenir estos desastres. La prevención es la mejor arma contra los incendios forestales.