El incendio en Calvos de Randín arrasa 350 hectáreas y activa la alerta máxima
Un gran incendio en Calvos de Randín ya ha quemado 350 hectáreas, poniendo en riesgo zonas cercanas a viviendas y espacios naturales. La situación es muy grave y las llamas siguen sin control.
El fuego comenzó en la parroquia de Randín a mediodía y ha avanzado rápidamente, a pesar de la intervención de numerosos medios. Hasta ahora, ocho helicópteros y nueve aviones trabajan sin descanso para contener las llamas. Además, la Xunta ha declarado la Situación 2, una medida preventiva, por la cercanía del fuego a las casas en As Meaus y Baltar.
Este incendio no solo amenaza nuestro campo y naturaleza, sino también la seguridad de los vecinos. La rápida propagación y la dificultad en apagarlo evidencian la vulnerabilidad de nuestros recursos ante estos desastres, cada vez más frecuentes por el cambio climático.
Para los vecinos afectados, esto significa una incertidumbre enorme. Muchos han sido evacuados o temen perder sus hogares y sus tierras. La emergencia requiere que estemos atentos a las indicaciones oficiales y colaboremos en lo posible para evitar más peligros.
¿Qué puede pasar ahora? Lo más importante es que los equipos de emergencia continúen trabajando sin descanso y que la población siga las instrucciones. Los afectados deben prepararse para posibles evacuaciones y tener a mano lo esencial. La prevención y la colaboración ciudadana son clave para minimizar daños y proteger a todos.