El gallego en peligro: menos de la mitad de gallegos lo usan a diario, ¿qué va a pasar?
La situación del gallego está en riesgo y no es alarmismo, es realidad: cada vez menos gallegos usan su idioma de forma habitual. La Xunta y el gobierno del PP parecen mirar para otro lado, dejando que la lengua se vaya apagando lentamente.
Según datos oficiales, en los últimos años, la cantidad de personas que hablan en gallego en su día a día ha bajado aún más. Mientras tanto, las políticas oficiales parecen más interesadas en rebajar la protección del idioma que en potenciar su uso. La propuesta actual ni siquiera tiene un cronograma claro para mejorar la situación ni suficientes recursos para lograrlo.
¿Qué significa esto para la gente de a pie? Que si no se toman medidas, el gallego puede acabar siendo una lengua solo de unos pocos, relegada a la historia. Para quienes usan el gallego en su vida cotidiana, esto puede traducirse en perder una parte importante de su identidad y cultura.
La consecuencia más clara es que la lengua continúa en retroceso, y con ella, una parte de nuestro patrimonio. La ciudadanía debe exigir que las políticas públicas protejan y fomenten el gallego, y no que lo dejen morir de forma silenciosa.
¿Qué se puede hacer ahora? Los ciudadanos y las asociaciones deben presionar para que se implementen medidas reales y medibles. Es hora de exigir un plan serio, con plazos claros, recursos y participación social. Solo así podremos salvar nuestro idioma y garantizar que las futuras generaciones puedan seguir usándolo en su día a día.