Cobre San Rafael dona menos del 1% de lo que ganará con las reservas de cobre
La empresa Cobre San Rafael solo destinará una fracción mínima de lo que espera ganar con su mina en Touro-O Pino para ayuda social, y eso ha encendido las alarmas de los vecinos.
El plan social presentado por la compañía incluye unos 45 millones de euros, pero la mina tiene un coste estimado de más de 1.200 millones y reservas valoradas en casi 5.700 millones de dólares. Es decir, la ayuda que promueven es solo una gota en un océano de beneficios.
Mientras tanto, los efectos ambientales y sociales serán enormes. La plataforma ciudadana advierte de la destrucción de manantiales, el impacto en la salud por explosiones diarias, y la expropiación de muchas parcelas en la zona. Todo esto, sin contar el daño a los ecosistemas y los recursos hídricos, que ya sufrieron en el pasado.
Para los vecinos, esto significa vivir con la amenaza de un proyecto que puede destruir su forma de vida y su entorno, sin una compensación real ni suficiente. La poca ayuda que ofrecen no compensa los daños que traerá la mina a largo plazo.
¿Qué pueden hacer los afectados? Lo primero, informarse bien. También, unirse a las movilizaciones y exigir que las autoridades pongan límites claros a estos proyectos. La comunidad tiene derecho a decidir qué quiere para su tierra y su futuro.
Ahora, la clave será ver si las instituciones toman cartas en el asunto, si la ciudadanía se moviliza para defender su entorno o si todo queda en palabras. Lo importante es que no se acepten ayudas que parecen una limosna ante los beneficios millonarios de una gran empresa. La protección de nuestro entorno debe estar por encima del interés económico.