"Una muestra revela la evolución del colectivo LGTBIQ+ en Galicia tras el franquismo: 'Un despertar significativo'"
En Santiago de Compostela, el 23 de noviembre, se inauguró una importante exposición titulada 'Pegadas para un tempo en novo', que se puede visitar en Vigo gracias al apoyo del Consello da Cultura Galega (CCG). Esta muestra se adentra en las vivencias de las disidencias de género durante el franquismo y la transición democrática, enfocándose en la historia del movimiento LGTBIQ+ en Galicia, que experimentó un profundo "despertar" luego de la era de Franco.
La comisaria de la exposición, Daniela Ferrández, comparte su visión sobre cómo la narrativa centrada en los eventos en las grandes ciudades del Estado español, como Madrid y Barcelona, ha obscurecido la rica historia que también existió en Galicia. "Hay un relato oculto sobre nuestro pasado que vale la pena explorar", afirma Ferrández, quien enfatiza la necesidad de resaltar la diversidad de experiencias que se desarrollaron en esta región.
La exposición permanecerá abierta hasta el 3 de diciembre en el edificio Redeiras de la Universidad de Vigo, con planes para llevarla a otros municipios gallegos a través de solicitudes. La muestra utiliza materiales del CCG y valiosas donaciones, incluyendo aportes del activista vigués Xabier Mañón, para revivir momentos cruciales como la primera manifestación del Orgullo en Galicia.
La marcha de 1981 en Vigo marcó un hito histórico al romper el "muro del silencio". Las fotografías tomadas por Mañón capturan la masiva asistencia que se dio cita para ser parte de este evento. Ferrández destaca que en aquel entonces se produjo un "importante despertar" en cuanto a la expresión y reivindicación de la disidencia sexual.
La muestra también tiene una conexión directa con la primera manifestación del Orgullo en España, que tuvo lugar en Barcelona en 1977. Entre las figuras emblemáticas de esa ocasión se encontraba Trinidad Falcés, una mujer trans con raíces gallegas que representa la lucha y persistencia en la búsqueda de derechos. Falcés, quien falleció en A Coruña en 2022, fue arrestada varias veces y sufrió la persecución del estado, pero nunca dejó de abogar por la liberación sexual.
La investigadora subraya que el periodo posterior a la muerte de Franco, coincidiendo con el 50º aniversario de su fallecimiento, revela una valiosa capacidad colectiva para imaginar un futuro diferente y construirlo en conjunto, un legado que se ve reflejado en la historia del activismo contemporáneo.
La exposición busca personalizar estas experiencias a través de relatos de diversas figuras, dándole una voz a quienes vivieron la transformación social que se gestó tras la dictadura. Ferrández explica que, a menudo, hablamos de activismos de una manera general, pero se trata de un período complejo que también incluyó expresiones culturales y artísticas de disidencias sexuales.
Uno de los personajes destacados es Manolito Soler, un 'performer' y cantante que dejó una huella en la cultura gallega entre los años 50 y 80. Ferrández lo considera un ejemplo de "redes de solidaridad basadas en la comunidad". Su homenaje durante un partido de fútbol en 1973 es solo una de las formas en que se ha recordado su impacto; la inauguración de esta exposición también estuvo marcada por la presencia de sus sobrinas, quienes querían rendirle tributo.
Igualmente relevante es la figura de Nacha Sánchez, una de las primeras mujeres trans cuyas actuaciones fueron documentadas en 'Vestidas de azul' (1983). Su arte en cabarés y su vida en Vigo son reflejos de una época que aún debe ser reconocida y valorada. Ferrández sostiene que hay una responsabilidad colectiva de recordar y reparar las injusticias sufridas por estas personas.
El recorrido de la exposición también incluye historias del franquismo, como la de Eva García de la Torre, exalcaldesa de Porriño, quien fue una de las primeras víctimas del Patronato de Protección a la Mujer. Esta institución se dedicaba al control y la opresión de mujeres consideradas “caídas”, y Ferrández remarca que la represión se extendía a todas aquellas que eran percibidas como no conformes al régimen.
A través de la historia de Eva, su esposa, Silvia Fernández, ha sido una ferviente defensora de su legado, pero muchas veces, las narraciones se basan en archivos judiciales anónimos que diluyen las historias personales. Esto enfatiza la dificultad de trazar la historia de la disidencia sexual en el contexto del franquismo.
Además, Daniela Ferrández participará en un coloquio titulado 'Legados 'queer' del franquismo', en Londres, donde explorará temas de disidencia de género y su representación en archivos fotográficos.
Las dificultades para documentar esta historia reciente también son evidentes en el escaso acceso a información y el miedo a hablar de estas experiencias. Como señala la investigadora, "cuando no se valora la memoria LGTBIQ+ como parte esencial de nuestra historia colectiva, muchas familias terminan desechando documentación, lo que refleja una falta de conciencia social".
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