Un cuarto de los mayores de 55 en Galicia mueren en un año, ¿qué significa esto para ti?
La sanidad en Galicia está al borde del colapso y los trabajadores luchan por que no criminalicen su enfermedad. La Xunta intenta tapar el problema con controles y campañas de desprestigio, pero la raíz del asunto va mucho más allá.
El verdadero problema es que la sanidad pública no tiene suficientes recursos, y la sobrecarga hace que las listas de espera crezcan y las bajas se conviertan en un reflejo del desgaste del sistema. Los trabajadores mayores y la falta de inversión en atención primaria aumentan el riesgo de que más personas fallezcan sin la atención que necesitan. Esto afecta directamente a todos los que dependemos de un sistema sanitario que no funciona.
Si la sanidad sigue sin mejorar, las listas de espera seguirán subiendo y las urgencias se saturarán aún más, poniendo en peligro la salud de todos. Además, los enfermos no podrán recuperar su bienestar ni volver a su rutina habitual, enfrentándose a meses de espera y a una atención deficiente.
Para los ciudadanos, esto significa que cada vez será más difícil acceder a una cita rápida, y las esperas por cirugías o pruebas diagnósticas aumentarán. La sensación de inseguridad y la incertidumbre sobre la salud propia y de los seres queridos crecen día a día.
Lo que puede pasar ahora es que la presión social y ciudadana obligue a la Xunta a tomar decisiones más reales y efectivas. Es clave exigir una sanidad pública fuerte y recursos suficientes, además de apoyar a los profesionales y denunciar cualquier intento de criminalización del enfermo. Solo así podremos evitar que la crisis sanitaria siga empeorando y proteger nuestro derecho a la salud.