Solo 1 de cada 10 playas gallegas son accesibles para personas con movilidad reducida
¿Te imaginas no poder disfrutar de la playa solo por no tener recursos adecuados?
En Galicia, a pesar de sus más de 700 arenales, muy pocas playas están preparadas para quienes tienen dificultades de movilidad. La realidad es que los recursos como sillas anfibias y accesos adaptados son escasos y, muchas veces, no están disponibles cuando más se necesitan.
Esto significa que muchas personas con movilidad reducida se ven obligadas a quedarse en casa, perdiendo una parte fundamental del verano. La falta de información clara y actualizada sobre qué playas tienen servicios accesibles también complica aún más la situación, creando desigualdades en el disfrute del litoral gallego.
Para los ciudadanos, esto implica que el verano ya no es solo sol y arena, sino también una lucha por acceder a espacios que deberían ser inclusivos. La imposibilidad de disfrutar de la playa en igualdad de condiciones afecta a muchas familias y a quienes luchan día a día por su derecho a la diversión y la movilidad.
¿Qué puede pasar ahora? Es urgente que las administraciones refuercen recursos y creen listas oficiales actualizadas. Los afectados deben exigir que se garantice el acceso universal y que se invierta en mejorar la infraestructura, para que todos puedan disfrutar del verano sin obstáculos.