24h Galicia.

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Sindicatos convocados el 22 de marzo por Inspección de Trabajo para discutir situación de Sargadelos.

Sindicatos convocados el 22 de marzo por Inspección de Trabajo para discutir situación de Sargadelos.

Después de intensas negociaciones, la normalidad ha vuelto a la fábrica de cerámica de Sargadelos, ubicada en Cervo, gracias a un acuerdo alcanzado entre el gobierno gallego y la administración del establecimiento, que contempla un estudio profundo sobre las mejoras necesarias en materia de seguridad laboral.

El próximo martes 22 de abril, la Inspección de Trabajo convocará a los sindicatos CC.OO., UGT y CIG para discutir la actual situación de la planta, que ha estado en el centro de la atención mediática debido a la aparición de casos de silicosis en dos trabajadoras.

Este encuentro surge en respuesta a la solicitud urgente de las organizaciones sindicales, que han manifestado su preocupación por la tensión generado entre el propietario de la planta, Segismundo García, y la Inspección de Trabajo, que había requerido mejoras en las condiciones laborales.

García reaccionó a la intervención de la Inspección, que había abierto un expediente sobre la situación laboral, con una serie de comunicaciones en las que criticaba diversas deficiencias en la fábrica y finalmente anunciaba el cierre temporal de la planta, alegando que esto era necesario para "proteger a la plantilla".

Dicho cierre, que se ejecutó el jueves anterior y se prolongó durante cuatro días, excluyó a los trabajadores del acceso a sus puestos de trabajo. La situación se desbloqueó a través de la mediación del conselleiro de Emprego, José González, quien facilitó un acuerdo entre el dueño y la Xunta para llevar a cabo un análisis de las mejoras de seguridad laboral. Sin embargo, los detalles del pacto no han sido revelados.

A lo largo de los días de cierre, los empleados se manifestaron a las puertas de la fábrica, expresando su deseo de retomar sus labores. Los sindicatos enfatizaron que los requerimientos de la Inspección no implicaban el cierre de la fábrica, sino la implementación de mejoras en un plazo razonable, algo que la Xunta también solicitó que fuera flexible.

El acuerdo logrado con la Xunta, que se hizo público el lunes, estipulaba que los trabajadores retornarían al trabajo "a la mayor brevedad posible". No obstante, el martes solo tuvieron acceso aquellos empleados que optaron por adelantar una semana de vacaciones, una propuesta que había hecho el propietario.

En el contexto de este cierre y con los sindicatos denunciando un "cierre patronal", el dueño de Sargadelos ofreció a los trabajadores la opción de adelantar sus vacaciones o firmar un documento que les permitiera entrar en la planta "bajo su propia responsabilidad". Esta última opción fue aceptada por algunos, pero la mayoría, alrededor de medio centenar de trabajadores, se quedó a las puertas de la fábrica.

Cabe mencionar que las últimas elecciones sindicales en Sargadelos ocurrieron en 2017, y en la actualidad la plantilla carece de representación sindical. La presidenta del comité de 2018 fue destituida en un ambiente conflictivo de despidos, siendo ella misma despedida y posteriormente readmitida e indemnizada por un fallo judicial.