Riadas en Viana do Bolo: 30 años sin depuradora y sin ayuda, la gente lo sufre
La tierra se ha puesto en alerta en Viana do Bolo, Ourense, por las riadas que dejan a su paso basura y problemas graves para los vecinos.
El Ayuntamiento ha pedido ayuda a la Xunta para declarar la zona en emergencia, pero aún espera respuestas. Mientras tanto, los restos de materiales siguen acumulados en los pueblos, generando olores insoportables y peligros para la salud, como animales muertos en las viviendas o carne en descomposición en los frigoríficos.
Lo peor es que las administraciones superiores no mueven ficha y dejan a los vecinos en una situación de total abandono. La maquinaria necesaria para limpiar y retirar los escombros está parada, a la espera de autorizaciones que nunca llegan. La gente vive en medio del caos, sin ayuda y sin soluciones claras.
Para los ciudadanos de estos pueblos, esto no es solo una catástrofe natural, sino también una crisis humanitaria que afecta su calidad de vida y su salud. La acumulación de basura y la falta de saneamiento aumentan el riesgo de enfermedades y empeoran su día a día.
¿Qué puede pasar ahora? Lo más urgente es que las administraciones actúen sin demora, retiren los escombros y restablezcan los servicios básicos. Los afectados deben exigir respuestas y soluciones inmediatas para evitar que esta situación se convierta en una emergencia aún mayor.