SANTIAGO DE COMPOSTELA, 5 de enero.
A pesar de las adversas condiciones climáticas, la magia de la visita de los Reyes Magos ha llegado a Galicia. Sus majestades han demostrado que ni el mal tiempo puede interrumpir la ilusión de los más jóvenes, llevando a cabo una intensa jornada que se adaptó a las circunstancias para poder compartir momentos con los niños y niñas de diversas localidades gallegas.
Este domingo, los Reyes de Oriente comenzaron su jornada temprano, recibiendo a los pequeños en una cabalgata estática en el Ifevi de Vigo desde las 11:00 horas. Sin embargo, los primeros asistentes se encontraron con dificultades para acceder al recinto debido a las retenciones en la AP-9, lo que no impidió que la emoción reinara entre los más pequeños al conocer a sus adorados Reyes.
En Ourense, aunque el recorrido tuvo que ser modificado por el mal tiempo, la celebración se llevó a cabo con éxito. Los Reyes Magos partieron del Pabellón dos Remedios, llenando las calles de música, color y caramelos, esa esencia que caracteriza a estas festividades.
Por su parte, en Pontevedra, la cabalgata se desarrolló sin incidentes mayores, aunque también hubo un pequeño contratiempo. El pesebre decorativo de San Francisco sucumbió a las inclemencias del tiempo, lo que llevó a que la parte final de la celebración se trasladara al Ayuntamiento, donde se realizó la adoración al niño Jesús en un ambiente igualmente festivo.
Bajo el lema ‘Nadal Naval’, Melchor, Gaspar y Baltasar llegaron a Ferrol. Este año, a pesar de no poder realizar su tradicional travesía en barco, pudieron recorrer las calles de la ciudad en un desfile lleno de colorido hasta alcanzar el Ayuntamiento, donde fueron recibidos con entusiasmo.
Minutos después de las 18:00 horas, los habitantes de Monelos fueron testigos de la llegada de los tres Reyes Magos a la ciudad herculina. Acompañados por una impresionante comitiva de más de 750 personas, 16 compañías de diversas partes del mundo y 13 carrozas, los Reyes hicieron las delicias de grandes y pequeños.
El desfile de Lugo destacó por su animación, que incluyó gigantescos osos blancos inflables, pompas de jabón y una atmósfera colmada de alegría. Este evento no se vio alterado por el clima y presentó cuatro carrozas y 14 espectáculos teatrales que deleitaron al público.
Anticipándose a la llegada de la tradicional noche, el sábado la comitiva real ya había recorrido las calles de la capital gallega, bajo la lluvia incesante, repartiendo caramelos y generando sonrisas entre los niños, asegurando que la ilusión de la festividad se mantuviera viva.
Santiago no fue la única localidad en anticipar la llegada de los Reyes Magos. Otros municipios como A Cañiza, Nigrán, Oia (Pontevedra) y Paderne (A Coruña) también decidieron adelantar la celebración, al igual que Cangas y Verín, sumándose a esta bonita tradición que cada año renueva la alegría en los corazones de los gallegos.
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