Los hospitales del Sergas retoman gradualmente la normalidad, enfocándose en los casos más críticos.
Un incidente informático y fallos en las telecomunicaciones han causado una serie de retrasos significativos en laboratorios y centros de atención primaria en Galicia, complicando la atención sanitaria en la región.
SANTIAGO DE COMPOSTELA, 29 de abril.
Este martes, los hospitales del Servizo Galego de Saúde (Sergas) comenzaron a restablecer sus operaciones tras la restauración del suministro eléctrico. Según informaron fuentes sindicales, se está dando prioridad a las actividades urgentes que no pueden esperar, mientras se avanza en la normalización de los servicios.
A pesar del regreso a la normalidad en gran parte de las instalaciones, las primeras horas tras la reanudación de la electricidad han revelado importantes dificultades en los sistemas informáticos de los laboratorios, exacerbando los problemas de conectividad en las telecomunicaciones.
Como consecuencia, el personal de algunas guardias tuvo que convertirse en presencial, después de que se establecieran guardias localizadas a distancia. En A Mariña, por ejemplo, se requirió la intervención policial para informar a un médico sobre una urgencia que necesitaba atención inmediata.
Los centros de atención primaria en Galicia se están manejando con un flujo relativamente normal este martes, ajustando sus operaciones para dar la debida prioridad a las urgencias y a los pacientes que necesitan apoyo con sus dispositivos respiratorios.
Las fuentes consultadas reconocen el esfuerzo del personal del Sergas, tanto sanitario como administrativo, quienes demostraron una gran capacidad para lidiar con la crisis y asegurar la atención a la población. Además, enfatizan la buena coordinación entre las diferentes gerencias involucradas.
Desde el Complexo Hospitalario Universitario da Coruña (Chuac), se ha confirmado que la luz volvió alrededor de la 1:00 a.m., permitiendo que, durante el día, se intentara restablecer la actividad quirúrgica que había sido suspendida el día anterior.
Hasta ahora, se están realizando primero las cirugías más urgentes y aquellas de pacientes que permanecieron ingresados durante la noche; las intervenciones programadas para aquellos que debían venir de casa se llevarán a cabo más tarde. Además, algunos servicios hospitalarios han comenzado a ofrecer consultas.
A las primeras horas del día, se observaron congestiones en los accesos al Chuac y retrasos en los laboratorios, debido a un fallo en el generador del Hospital Materno Infantil Teresa Herrera, lo que generará demoras en la obtención de resultados y la necesidad de repetir algunas pruebas. Actualmente, solo se están realizando extracciones de muestras urgentes en los centros de salud.
En A Coruña, se reportó la llegada de aproximadamente 80 pacientes a urgencias que necesitaban recargas para sus respiradores.
Por su parte, los centros de salud en la zona de Vigo han comenzado a operar de nuevo con normalidad, atendiendo las urgencias de manera eficiente. El lunes, tanto los hospitales como los centros de atención primaria se esforzaron por manejar las urgencias que ingresaban.
Fuentes del sector identifican una afectación significativa en algunos servicios, como las colonoscopias, cuya cita se había previsto para la tarde del lunes y que se vieron obligados a reprogramar.
En los centros de salud, los problemas más importantes que persisten son la ineficacia de los sistemas informáticos y las dificultades con el servicio telefónico, resultando en la cancelación de citas que deben ser reprogramadas. Actualmente, algunos médicos optan por utilizar lápiz y papel para registrar datos, que serán ingresados digitalmente una vez se resuelva el inconveniente.
Asimismo, algunos centros de salud ubicados en el sur de la provincia, como As Neves, Salvaterra y Covelo, permanecieron sin electricidad durante gran parte de la mañana del martes.
En Lugo, el Hospital Universitario Lucus Augusti (HULA) logró su recuperación alrededor de las 6:00 p.m. del lunes, antes que el resto de la región. Las fuentes sindicales destacan que el centro manejó la situación de manera efectiva.
En este hospital, también se suspendieron pruebas y cirugías el lunes; hoy, se está priorizando la atención a casos urgentes, y se espera que durante la tarde se retomen las consultas programadas.
Una circunstancia similar ocurrió en los hospitales de la zona Santiago-Barbanza, donde se priorizó la atención médica más crítica; el lunes, las asistencias se ofrecieron utilizando generadores, lo que obligó a suspender todos los tratamientos no urgentes, de acuerdo con lo que compartieron algunos afectados el lunes con Europa Press.
Afuera del Hospital Clínico en Santiago, varios pacientes y sus acompañantes esperaban noticias con tranquilidad. Alejandro, de Caldas, aguardaba los resultados de una analítica para su madre, que no quería marcharse sin información vital. "Estamos aquí esperando", comentó, subrayando que su madre se sentía calmada.
Duna, residente en O Pino, se encontró en una situación complicada cuando la operación de su abuela fue cancelada a mitad del procedimiento, teniendo que ser reprogramada para este martes, si las circunstancias lo permiten. "Si no, se quedará ingresada", añadió.
En el caso de Juan Carlos, quien aguardaba por su esposa, la cirugía se llevó a cabo con éxito, pero ella debía permanecer en observación ya que se detuvieron todas las operaciones no urgentes. Él estaba al tanto de la situación gracias a su móvil mientras estaba en la sala de espera; incluso se escucharon bromas entre el personal respecto a lo inesperado del apagón.
Juan Carlos se enfrentaba a una larga espera sin comer, ya que la cantina del hospital no pudo servir alimentos después del corte energético.
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