Las riadas en Ourense dejan daños millonarios y miedo en las calles
Las lluvias del miércoles en Ourense han causado una auténtica tragedia en los municipios del sur. Las calles están llenas de barro, árboles caeron y muchas casas y negocios están dañados. La gente siente que el miedo vuelve a invadir sus vidas por la peligrosidad de las riadas.
La portavoz del BNG, Ana Pontón, pide a la Xunta que actúe ya y ayude a los afectados. La situación requiere una intervención rápida para limpiar, reparar y garantizar la seguridad de todos. La comunidad necesita sentir que no está sola ante esta emergencia y que las instituciones responden, pero aún hay muchas dudas sobre si eso está ocurriendo.
Las familias y comerciantes afectados están viendo cómo sus vidas se paralizan. Sin electricidad, sin agua y con sus hogares y negocios en ruinas. Esto no solo afecta a quienes han perdido sus bienes, sino también a toda la economía local que ya estaba débil y ahora sufre un golpe aún mayor.
Para los vecinos, esto significa que deben tener paciencia y exigir respuestas claras. Es fundamental que la Xunta destine recursos para limpiar las zonas afectadas y restablecer los servicios básicos cuanto antes. Solo así podrán volver a la normalidad y recuperar la confianza en las instituciones.
Lo que puede pasar ahora es que, si no se actúa con rapidez, las heridas en la territorio y en la ánimo de las personas se harán más profundas. Los afectados deben organizarse, reclamar ayuda oficial y mantenerse informados para que no se queden solos en esta crisis. La prevención y la inversión en mantenimiento del monte también son claves para evitar que esto vuelva a ocurrir.