La Xunta aún no limpia las franjas de seguridad en municipios pequeños antes de junio
¿Sabías que la Xunta todavía no ha terminado de limpiar las franjas de seguridad en pueblos con menos de 10.000 habitantes? Este incumplimiento puede poner en peligro a las familias que viven en zonas rurales. La fecha límite, el 31 de mayo, está a punto de pasar y nadie sabe si cumplirán con el compromiso.
El problema es que, sin estas tareas de limpieza, los incendios pueden avanzar más rápido y ser más peligrosos, especialmente en verano. La falta de acción puede acabar afectando a personas, cultivos y animales que dependen de un entorno seguro. ¿Qué pasa si no se actúa a tiempo? La probabilidad de que los incendios se propaguen se dispara, poniendo en riesgo vidas y bienes.
Para los vecinos, esto significa estar más expuestos a los incendios sin las medidas preventivas que deberían estar en marcha. Puede que no noten cambios inmediatos, pero la inacción puede traducirse en tragedias en el futuro cercano. Es fundamental que la Xunta cumpla con su palabra y actúe cuanto antes, sobre todo en zonas donde la vegetación y las condiciones climáticas facilitan los incendios.
¿Qué pueden hacer los afectados? Lo primero es estar atentos a las alertas y seguir las recomendaciones oficiales. También, exigir a las autoridades que cumplan con sus compromisos y que prioricen la prevención. La ciudadanía debe exigir acciones concretas y que la limpieza de franjas de seguridad no quede en promesas incumplidas.
Si los incendios aumentan o no se actúa, las consecuencias serán más graves para todos. Es hora de que las instituciones tomen en serio su responsabilidad y de que la comunidad no quede desprotegida. La prevención en invierno y la protección en verano son claves para evitar tragedias en nuestros pueblos.