La ola de calor remite, pero el riesgo sigue en Lugo, Ourense y Pontevedra
La alerta roja por calor en Galicia se apaga, pero todavía hay zonas donde el peligro continúa en nivel amarillo.
Después de días con temperaturas extremas, la Xunta ha decidido bajar el nivel de aviso. Solo quedan advertencias en zonas de Lugo, Ourense y Pontevedra, donde el calor puede afectar a la salud de la gente más vulnerable.
¿Qué significa esto para ti? Que aunque el peligro general disminuye, todavía hay riesgo de golpes de calor o agotamiento si no se toman precauciones. La gente mayor, los niños y quienes trabajan al aire libre deben estar más atentos.
Este cambio en las alertas refleja que las temperaturas están bajando, pero no desaparecen. La salud puede verse afectada si no evitamos exponernos demasiado o si no nos hidratamos bien.
Para los ciudadanos, esto es una llamada a no bajar la guardia. Mantenerse en lugares frescos, beber agua constantemente y evitar la exposición en las horas más calurosas es clave. La protección de la salud está en nuestras manos.
De cara a los próximos días, la recomendación es seguir vigilantes y respetar las alertas. Los afectados deben planificar sus actividades y no arriesgarse a sufrir problemas relacionados con el calor. La prevención sigue siendo la mejor aliada.