Galicia mantiene su modelo digital en las aulas pese a nuevas leyes y críticas
¿Te imaginas que un programa que lleva casi una década en las aulas siga igual, sin cambios profundos? Eso es exactamente lo que pasa con E-Dixgal en Galicia. La Xunta garantiza que su sistema híbrido, que combina tecnología y papel, seguirá intacto, incluso con la nueva Ley de educación digital en marcha.
Este programa ya llega a casi 600 centros y más de 64.000 alumnos, y su objetivo principal es preparar a los estudiantes para un mundo cada vez más digital. La normativa autonómica no busca cambiar eso, sino reforzar un modelo que, aunque criticado por algunos, ha demostrado ser estable y relevante en la educación gallega. La idea es no hacer una revolución, sino dar un marco legal que proteja lo que funciona bien.
¿Qué significa esto para los padres, profesores y alumnos? Que no hay que preocuparse por una transformación radical. La tecnología seguirá siendo una parte importante, pero siempre en equilibrio con lo tradicional. Además, la Xunta planea ampliar los recursos físicos y digitales en los próximos cursos, para que el aprendizaje sea más práctico y participativo.
Para los ciudadanos, esto refleja que Galicia apuesta por mantener un sistema que combina lo mejor de ambos mundos. La digitalización no reemplaza, complementa. Pero también pone en evidencia que hay cierta resistencia y dudas en algunos centros y familias, aún preocupados por el uso excesivo de pantallas o la desconexión digital.
¿Qué debería hacer ahora la comunidad educativa y las familias? Informarse bien, participar en jornadas y talleres, y entender que la tecnología puede ser una aliada si se usa con sentido común. La clave está en la formación y en establecer límites claros para no perder el foco del aprendizaje real.
Al final, la continuidad del modelo puede ser una oportunidad para reforzar la competencia digital y preparar mejor a los alumnos para el futuro. Pero también exige que todos pongamos de nuestra parte, desde docentes hasta familias, para que la tecnología sirva para aprender, no para distraerse o abusar.