24h Galicia.

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El riesgo de pobreza en Galicia afecta a más de 500.000 personas, aunque ha disminuido en 180.000 desde 2023.

El riesgo de pobreza en Galicia afecta a más de 500.000 personas, aunque ha disminuido en 180.000 desde 2023.

Un reciente estudio de EAPN Galicia resalta la influencia del Estado del Bienestar en la disminución de la pobreza en la región, al tiempo que subraya el alquiler de vivienda como un elemento crucial en el empobrecimiento de la población.

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 17 de octubre.

A lo largo del año 2024, más de medio millón de personas en Galicia estuvo expuesta a la pobreza o la exclusión social, lo que representa el 18,8% de la población gallega. Sin embargo, esta cifra refleja una mejora con respecto al 2023, evidenciando una notable reducción de 180.000 individuos en riesgo.

Los resultados son parte del informe titulado 'O estado da pobreza en Galicia', presentado en el Parlamento de Galicia por sus responsables, entre ellos Ana Pardo Fernández, presidenta de EAPN Galicia, y Xosé Cuns, su director, así como otras autoridades locales.

El director Cuns advirtió sobre la importancia de no caer en "triunfalismos", a pesar de la mejora en las estadísticas. Destacó que Galicia sigue estando por debajo de la media nacional y apuntó que las diferencias con comunidades como Madrid y Castilla y León, donde las cifras han aumentado, evidencian que "diferentes políticas conducen a diferentes resultados".

El informe muestra que todos los indicadores de la tasa Arope, que evalúa pobreza, intensidad laboral y carencia material y social grave, han bajado, llevando la tasa de 26,5% en 2023 a 25,8% en 2024.

La tasa de pobreza también experimenta una reducción notable, pasando del 19,4% en 2023 al 14,2% en 2024, lo que se traduce en más de 384.000 individuos menos en esta categoría. La tasa de pobreza severa disminuyó ligeramente, del 7% al 5,9%, afectando a aproximadamente 160.000 personas, continuando aún por debajo de la media estatal.

La carencia material se situó en un 4,8%, con una disminución de cuatro puntos respecto al año anterior. Esta reducción significa que cerca de 130.000 personas están afectadas, 91.000 menos que en 2023. Sin embargo, persisten preocupaciones sobre el 16,6% de la población que no puede mantener su vivienda a una temperatura adecuada y el 26,8% que enfrenta dificultades para afrontar gastos inesperados.

También se observó una mejora en la situación de pobreza femenina, con una reducción en la brecha de género, siendo la primera vez que esto sucede en el estudio. De las 509.000 personas en riesgo de pobreza y/o exclusión social en 2024, 228.000 eran hombres y 281.000 mujeres.

La disminución del riesgo de pobreza infantil es notable, alcanzando su nivel más bajo de la serie analizada, con una tasa del 17,5%. En el grupo de personas mayores de 64 años, la tasa de riesgo Arope también disminuyó, aunque en menor medida, situándose en un 18,9%.

Un hallazgo relevante del informe es que, por primera vez, las estadísticas indican que tener hijos ya no se relaciona con un aumento en la pobreza: los hogares con niños presentan una tasa del 15,7%, en comparación con el 21% de los hogares sin menores.

La investigación también resalta el impacto negativo que tiene la discapacidad en la pobreza: la tasa de pobreza y exclusión para las personas con discapacidad es del 28,7%, comparada con el 15,8% de aquellas sin discapacidad, casi el doble.

En cuanto al alquiler, el informe establece que aquellos que viven de este modo enfrentan una tasa Arope del 36,1%, significativamente más alta que la de quienes poseen su vivienda, que es del 14,8%.

Además, las personas que se encuentran en situación de pobreza dedican el 33,2% de sus ingresos a vivienda, y el 22,6% gasta más del 40% de su renta disponible en este concepto. En 2024, el 4,6% de los gallegos reportó retrasos en el pago de facturas de servicios básicos, cifra que ha disminuido desde 2023 y se ha acercado a los niveles de 2019.

Asimismo, el 5,1% de la población vive en hogares con falta de espacio, un incremento de 0,6 puntos en comparación con el año anterior.

Los responsables del estudio subrayaron la relevancia del Estado de Bienestar y la colaboración entre diferentes administraciones y entidades del tercer sector en la reducción de estas tasas de pobreza.

De acuerdo con sus análisis, la ausencia de transferencias públicas en Galicia en 2024 podría haber llevado a una situación de pobreza del 42,3%, afectando a más de 1,1 millones de personas. Esto también se aplica a la pobreza severa, que podría haber aumentado en casi 842.000 personas.

Las pensiones desempeñan un papel crucial en este contexto, reduciendo la pobreza en Galicia en 22,5 puntos, más que en el promedio nacional.

Por primera vez, el estudio también examina las diferencias en las contribuciones de los municipios, revelando una desigualdad en el gasto social entre ciudades gallegas, con A Coruña liderando la inversión por habitante.

Cuns explicó que varios factores han contribuido a la mejora en los datos, destacando el incremento de la renta media en Galicia y la integración sociolaboral de la población migrante.

Pardo Fernández advirtió sobre la necesidad de seguir colaborando entre administraciones, rechazando las acusaciones mutuas y defendiendo que ninguna puede abordar esta lucha en solitario. Asimismo, reconoció iniciativas de la Xunta, como la educación gratuita para menores de 3 años y la continuidad de la Risga.

Propuso tres acciones prioritarias: modificar la ley de inclusión social para facilitar el acceso a la Risga, brindar apoyo a familias monomarentales y fomentar programas de inclusión sociolaboral.

La presidenta reflexionó sobre el clima de respeto que ha acompañado a esta mejora de los datos, resaltando que Galicia es la única comunidad sin representación de partidos con discursos extremistas. "No toleraremos discursos que enfrentan los derechos de unas personas con los de otras", afirmó.

De igual manera, la Valedora do Pobo enfatizó que abordar la pobreza exige un enfoque centrado en los derechos humanos, asegurando que "erradicar la pobreza es una cuestión de justicia social".

Finalmente, Santalices llamó a la prudencia ante los datos, aunque sean alentadores, y abogó por el gasto social del Gobierno gallego, en respuesta a quienes critican dicho gasto. “El gasto en bienestar es un buen gasto”, concluyó.

Además, celebró la naturaleza constructiva del arco parlamentario gallego, donde predominan los consensos en lugar de los discursos de odio, haciendo hincapié en temas de igualdad y justicia social.