El PP usa la crisis de Ceuta para hacer campaña y divide a Galicia en plena campaña
El PP de Feijóo y Rueda no pierden oportunidad para hacer política con temas sensibles. En Cerdedo Cotobade, su acto de inicio de curso fue más un mitin electoral que una asamblea política. Sin propuestas concretas y con insultos, se centraron en culpar a Ceuta y en sembrar miedo, en lugar de ofrecer soluciones a los problemas reales de los gallegos.
Esto tiene consecuencias directas para los ciudadanos. La política se usa para dividir, no para resolver problemas. Mientras tanto, los problemas en sanidad, empleo y educación en Galicia siguen sin soluciones reales. La campaña electoral parece más una lucha de poder que un esfuerzo por mejorar nuestra vida cotidiana.
Para los vecinos, esto significa que los políticos están más pendientes de ganar votos que de escuchar y resolver sus necesidades. La división y los insultos solo aumentan la desconfianza y el desencanto. La política debe centrarse en lo que afecta directamente a la gente, no en peleas internas o estrategias electorales.
¿Qué puede pasar ahora? Que la política siga siendo un escenario de confrontación y que las promesas se olviden cuando pase la campaña. Los ciudadanos deberían exigir a sus representantes que prioricen la sanidad, la educación y el empleo. Solo así, Galicia podrá avanzar y dejar atrás las disputas vacías.
Lo que todos podemos hacer es estar atentos y exigir transparencia. Participar en las decisiones y no dejar que la política se convierta en un juego de poder. La ciudadanía tiene el poder de cambiar las cosas si no se conforma con las peleas y exige soluciones reales.