En la noche del viernes, un devastador incendio se desató en Padrenda, quemando alrededor de 20 hectáreas, justo cuando la comunidad había logrado extinguir cinco fuegos significativos durante la semana.
OURENSE, 9 de agosto.
En un preocupante giro de los eventos, las llamas en Chandrexa de Queixa, un municipio de la provincia de Ourense, comenzaron a propagarse desde las 15:51 horas del viernes. En solo unas horas, el fuego ha crecido exponencialmente, alcanzando unas alarmantes 450 hectáreas, de acuerdo con el último informe de la Consellería do Medio Rural.
A las 21:30, el fuego ya había consumido 200 hectáreas, pero dos horas más tarde se había expandido a 300 hectáreas. A pesar de la magnitud del siniestro, las autoridades han señalado que no hay un riesgo inmediato para las viviendas aledañas, dado que el fuego se desarrolla en una zona montañosa.
Para hacer frente a esta emergencia, se han desplegado numerosos recursos: seis técnicos, 19 agentes, 26 brigadas, 16 motobombas, siete palas, dos unidades técnicas de apoyo y seis aviones han sido enviados al área afectada.
Durante los esfuerzos de extinción, un miembro de la Brigada de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) de Laza tuvo que ser evacuado debido a un posible golpe de calor. Estaba trabajando en medio de una ola de calor que azotó la provincia, por lo que fue trasladado en helicóptero a su base en Laza, y luego a un centro médico.
En otro frente, a las 22:03 del mismo día, se declaró otro incendio en Padrenda que ya ha superado las 20 hectáreas. Hasta ahora, se han movilizado cuatro agentes, diez brigadas y cuatro motobombas para tratar de controlar la situación.
Asimismo, un incendio menor en Rairiz de Veiga, que comenzó alrededor de las 16:39 del viernes, fue extinguido durante la madrugada, tras afectar 2,72 hectáreas. Este operativo contó con la participación de siete agentes, doce brigadas, nueve motobombas y dos helicópteros.
Un conato de incendio en Salvaterra do Miño también fue rapidamente controlado, extinguiéndose antes de las 20:00 horas, gracias a la intervención de una brigada y una motobomba.
Afortunadamente, algunos de los incendios más significativos de la semana han sido extinguidos. El de San Pedro de Batalláns, en As Neves (Pontevedra), fue finalmente apagado el viernes a las 20:52, tras provocar importantes daños durante dos días. Para controlar esta situación, se tuvo que activar una alerta de Situación 2 debido a la cercanía del fuego a las viviendas y se realizaron desalojos preventivos.
Este fuego, que comenzó a arder a las 16:41 del miércoles, afectó a casi 90 hectáreas. La extinción requirió la intervención de numerosos recursos, incluyendo seis técnicos, 17 agentes, 26 brigadas, 20 motobombas, cuatro palas, así como seis helicópteros y dos aviones.
En A Fonsagrada, el incendio en Cereixido también fue controlado, quedando extinguido a las 19:20 horas, después de haber quemado 30 hectáreas. Sin embargo, el fuego en Monteseiro sigue activo y ha devastado 120 hectáreas.
Ya en la tarde del viernes, se produjo la extinguición de incendios en Salceda de Caselas y As Pontes, los cuales había quemado 91 y 23 hectáreas respectivamente.
A las 12:29 horas del viernes, se logró finalmente controlar el incendio en Vilardevós, que había arrasado 578,7 hectáreas durante una semana, convirtiéndose en el incendio más grande del año en Galicia.
Por último, se reporta que otros incendios en Camariñas, Ponteceso y otras localidades ya están controlados, mostrando la constante lucha y dedicación de los equipos de emergencias para minimizar el impacto de estos devastadores eventos en la región.
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