El BNG advierte que financiar a Altri sería un desacierto para Galicia, mientras el PSdeG muestra escepticismo sobre la obtención de fondos.
El último debate sobre el futuro medioambiental y económico de Galicia ha cobrado fuerza ante la propuesta de financiación del Gobierno a la multinacional Altri. La viceportavoz del BNG, Olalla Rodil, se ha mostrado contundente al afirmar que tal decisión iría en contra de los intereses de los gallegos, planteando serias dudas sobre la conveniencia de apoyar un proyecto que podría tener repercusiones negativas en el territorio gallego.
Durante una reciente rueda de prensa, Rodil no dudó en expresar que si el Gobierno central decide destinar recursos públicos a Altri, sería un acto en contra del bienestar de la población gallega. Esta postura se alinea con la de Lara Méndez, viceportavoz del Grupo Socialista, quien también mostró escepticismo respecto a la viabilidad de la financiación pública para el proyecto en Palas de Rei.
Ambas líderes políticas estiman que el impacto ambiental de la iniciativa de Altri es incierto, dado que la Declaración de Impacto Ambiental está llena de condiciones que podrían comprometer su aprobación. Rodil, además, ha anunciado que el diputado de su partido en el Congreso, Néstor Rego, planteará la necesidad de que el Gobierno se niegue a otorgar fondos públicos, argumentando que esto iría en contra de los lineamientos establecidos por los Fondos Next de la Unión Europea.
La viceportavoz del BNG ha resaltado que destinar fondos a un proyecto que consideran una "bomba ambiental" no solo dañaría el entorno, sino que también confrontaría los principios de defensa del territorio que defienden. "Vamos a alzar la voz para proteger los intereses de Galicia", afirmó con convicción.
Por su parte, Lara Méndez ha ratificado que los socialistas tienen "muchos interrogantes" sobre el proyecto, mencionando que su impacto medioambiental podría ser problemático. Sus dudas se centran en si se cumplirán criterios esenciales establecidos por la UE relacionados con la protección del medio ambiente y la economía circular.
A pesar de la incertidumbre, Méndez reconoce que cualquier proyecto debe cumplir con su trámite legal. Con una visión crítica, expresó que le parecería erróneo que se otorguen ayudas a Altri, aunque también reconoció que hay ocasiones en las que las licencias deben concederse, incluso cuando la filosofía del proyecto no resuena con la comunidad.
Las intervenciones de ambos partidos en el próximo pleno del Parlamento gallego se centrarán en esta controversia. El portavoz socialista, José Ramón Gómez Besteiro, interpelará al presidente de la Xunta sobre la transparencia en el proceso de autorización del proyecto, mientras que la líder del BNG, Ana Pontón, cuestionará la lógica detrás de las decisiones del PP, especialmente en un contexto donde la iniciativa no cuenta con el respaldo portugués.
A medida que este tema sigue cobrando relevancia, el BNG planea enfocar sus propuestas en torno a la gestión de recursos hídricos, así como en la defensa de espacios naturales vulnerables como la ría de Arousa. Estas intervenciones han comenzado a resonar en la opinión pública, generando un debate crucial sobre la sostenibilidad y la salud medioambiental en Galicia.
Ante las críticas y las discrepancias respecto a la Declaración de Impacto Ambiental, el portavoz del PP en la Cámara gallega, Alberto Pazos, defendió la postura de su partido, subrayando su respeto por los "expertos" establecidos por ley para la elaboración de informes relacionados con el proyecto. Aseguró que aunque se tomen en cuenta diversas opiniones, el partido se apegará siempre a la evaluación de aquellos con un marco legal que los respalde en sus dictámenes.
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