24h Galicia.

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Descubren 3.000 bidones radiactivos en la costa gallega por parte de una expedición francesa.

Descubren 3.000 bidones radiactivos en la costa gallega por parte de una expedición francesa.

El robot submarino UlyX ha completado con éxito la cartografía de 140 kilómetros cuadrados del fondo marino en solo 15 inmersiones, revelando nuevos hallazgos en una de las zonas más preocupantes del océano.

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 8 de julio.

Una expedición oceanográfica francesa se encuentra en medio de un crucial análisis sobre la Fosa Atlántica, ubicada frente a las costas de Galicia. Hasta el momento, los investigadores han identificado más de 3.000 bidones radiactivos en esta región, lo que subraya la gravedad del problema ambiental que enfrenta.

Javier Escartín, director del dispositivo operativo en el buque oceanográfico L'Atalante, compartió a través de la plataforma Bluesky que el robot UlyX ha sido fundamental en la detección de estos barriles tras una meticulosa cartografía sonar que abarcó un total de 140 kilómetros cuadrados.

En paralelo a las exploraciones, los científicos han realizado extracciones de sedimentos en 26 localizaciones, encontrando además ocho trampas que se utilizan para la pesca en la zona, lo que añade una capa más de preocupación sobre la salud de los ecosistemas locales.

Entre las décadas de 1940 y 1980, barcos de las flotas holandesa, belga y británica vertieron desechos radiactivos en esta fosa, que se encuentra en aguas internacionales, dejando una marca imborrable en la historia de la contaminación marina.

Sin embargo, el Consejo de Seguridad Nuclear ha indicado a finales de junio que, hasta el momento, no se han encontrado “niveles significativos” de radiactividad en las costas de Galicia ni en el Cantábrico, lo que plantea preguntas sobre la veracidad de estas afirmaciones en medio de descubrimientos alarmantes.

Ante esta situación, la Xunta de Galicia ha solicitado información al gobierno central sobre el desarrollo de esta investigación. Al mismo tiempo, Pedro Blanco, delegado del Gobierno en la región, ha mencionado que se está en comunicación constante con la expedición para encontrar una solución viable a los problemas de desechos y asegurar que se comparta esta información con las comunidades locales.

Greenpeace, por su parte, estima que un total de aproximadamente 220.000 bidones de residuos radiactivos fueron depositados en esta área, que ha sido catalogada como “el punto con mayor concentración de residuos radiactivos del planeta”, a escasos 700 kilómetros de las costas gallegas.

Esta nueva misión, conducida por el Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia, continúa la revisión de la zona, que ya había sido inspeccionada en 1983 por el submarino remoto 'Epaulard'.

La lucha contra estos vertidos comenzó en 1982, cuando el buque 'Sirius' de Greenpeace, en colaboración con embarcaciones gallegas, desafió a los barcos holandeses para detener sus descargas. Se estima que la industria había arrojado alrededor de 142.000 toneladas de residuos nucleares al mar.

“Tras la cobertura mediática de esa acción, que se difundió globalmente, el Gobierno de los Países Bajos se comprometió a cesar los vertidos nucleares al océano. Posteriormente, en 1992, se firmó el Convenio para la protección del medio ambiente marino del Atlántico nordeste, que prohibió la disposición de residuos nucleares de baja y media intensidad. Un año después, el Convenio de Londres de la Organización Marítima Internacional implementó una prohibición total sobre el vertido radiactivo en el mar”, concluyó Greenpeace recientemente, remarcando la importancia de la vigilancia en la protección de nuestros océanos.