La llegada de un frente frío ha cambiado el panorama en Galicia, donde el viernes se ha presentado con un manto blanco de nieve a tan solo 500 metros de altitud. Las temperaturas en el interior han caído a niveles alarmantes, alcanzando mínimas de hasta -8,2 ºC en Cabeza de Manzaneda y -7,9 ºC en Xares, ambos en la provincia de Ourense, durante la madrugada, según informa Meteogalicia.
La situación meteorológica ha provocado que diversas áreas de Ourense se mantuvieran bajo alerta amarilla entre la medianoche y las 09.00 horas, debido a las temperaturas que descendieron por debajo de -4 ºC en el sur y a menos de -6 ºC en las zonas montañosas. Esta alerta refleja los desafíos que enfrentan los habitantes en esta temporada invernal.
Otros lugares como Lardeira, en Carballeda de Valdeorras, y Calvos de Randín también han registrado mínimas de -6ºC, destacando que este último fue el que tuvo la temperatura más alta entre las estaciones situadas a menos de 900 metros de altitud. Estas condiciones extremas son un recordatorio de la fuerza de la naturaleza en esta época del año.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé que las nevadas se extenderán hacia las zonas interiores de A Coruña y Pontevedra, así como en el noroeste de Ourense. Aunque las precipitaciones serán principalmente débiles y esporádicas en la primera mitad del día, se anticipan chubascos más intensos y probables en la parte occidental de la comunidad.
Se pronostican heladas leves en gran parte de la región, a excepción del litoral y la zona occidental. Sin embargo, las heladas pueden ser más notorias en las montañas y el sur de Ourense. Al final del día, la cota de nieve se espera que se sitúe entre 700 y 800 metros. Con el avance del mediodía, Galicia comenzará a estar bajo la influencia de un anticiclón, lo que traerá un cambio hacia un tiempo más seco que perdurará durante el fin de semana.
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