El Ayuntamiento de Santiago de Compostela ha dado un paso hacia la transformación urbanística al aprobar provisionalmente una modificación de la parcela del antiguo colegio Peleteiro, con el respaldo del BNG, Compostela Aberta, los ediles no adscritos y el Grupo Socialista. En contraposición, el Partido Popular se opuso al proyecto, argumentando que la futura utilización del espacio debería enfocarse únicamente en fines comunitarios, sociales, culturales y deportivos.
Este acuerdo implica una modificación puntual del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM), que tiene como consecuencia un cambio en los usos del suelo. Entre las principales características de la medida se establece la obligación de destinar el 45% del terreno a la construcción de vivienda protegida y la eliminación de usos hoteleros. Aunque es un avance provisional, se espera que en algunos meses reciba la aprobación definitiva.
Iago Lestegás, concejal de Urbanismo, subrayó la necesidad de cambiar el enfoque del urbanismo moderno, especialmente en el ámbito de la vivienda protegida, que históricamente ha estado relegada a las periferias. “Estamos cambiando la narrativa urbana en Santiago, una ciudad de 100.000 habitantes en el contexto europeo”, afirmó, destacando el impacto positivo de esta modificación.
El objetivo de esta revisión es claro: fomentar el comercio local evitando el establecimiento de grandes superficies comerciales y priorizar el uso residencial, asegurando así un importante porcentaje de viviendas protegidas. De esta manera, la superficie destinada a uso residencial se incrementará de 4.500 a 16.300 metros cuadrados, siendo obligatorio que al menos el 45% de dicha área esté dedicada a viviendas accesibles.
También se ha reinventado el uso del suelo, eliminando la opción hotelera, que podría haber ocupado hasta 7.000 metros cuadrados en la planificación anterior. La nueva regulación eleva la vivienda al estatus de uso primordial, asegurando su papel en la comunidad.
Además, la propuesta contempla un diseño urbano más eficaz, reduciendo la edificabilidad de 23.500 a 19.000 metros cuadrados para el uso lucrativo y creando un nuevo espacio abierto orientado al suroeste, que proporcionará un acceso mejorado desde el norte de la ciudad.
Mercedes Rosón, representante de las edilas no adscritas, expresó que la propuesta que se ha aprobado es la misma que ella había presentado en 2022, criticando al BNG y a Compostela Aberta por su “bloqueo político” en aquel momento. “Si este es el mismo proyecto que antes se rechazó, ¿por qué el cambio de postura?”, se cuestionó, mostrando satisfacción por el desenlace actual.
El portavoz socialista, Sindo Guinarte, también avaló la propuesta, resaltando que se trata de una mejora respecto a iniciativas pasadas. Su posición se basa en la “coherencia” de apoyar lo que beneficia la comunidad, al tiempo que aplaudió los esfuerzos del Gobierno central para incluir esta zona en el futuro catálogo de vivienda estatal.
La teniente de alcaldesa, María Rozas, destacó la importancia de la aprobación en términos de futuro para el área, enfatizando que la propuesta actual se diferencia de las previas al priorizar “la limitación del uso comercial”.
Sin embargo, Borja Verea, representante del PP, criticó los cambios sugiriendo que se está desaprovechando esta oportunidad para destinar la parcela a necesidades más amplias de la comunidad. Para los populares, el objetivo debería ser convertir el espacio en un núcleo social y cultural para todos los santiagueses, y no solo en una serie de viviendas.
Por otra parte, el pleno también tomó una decisión respecto a la inadmisión de tres recursos de revisión contra la Ordenanza relacionada con las viviendas de uso turístico. El Ayuntamiento subrayó que tales ordenanzas no admiten recursos administrativos, lo que justifica la inadmisibilidad presentada por el pleno.
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