24h Galicia.

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A Pobra (A Coruña) preserva medidas anticontaminación tras el hundimiento de un barco de batea.

A Pobra (A Coruña) preserva medidas anticontaminación tras el hundimiento de un barco de batea.

El día 6 de enero, en Santiago de Compostela, se han reportado importantes esfuerzos por parte de Gardacostas de Galicia, quienes continúan trabajando en la contención de un derrame de contaminantes ocasionado por el hundimiento de un barco de batea abandonado en el puerto de A Pobra do Caramiñal, en A Coruña.

Fuentes de la Consellería do Mar, en conversación con Europa Press, han proporcionado detalles sobre la embarcación involucrada, que mide 15 metros de eslora y se encontraba en estado de abandono, ubicada cerca de la gasolinera del puerto. Este incidente refleja una vez más la vulnerabilidad de las infraestructuras marítimas cuando no se recibe el mantenimiento adecuado.

Como respuesta, se han desplegado barreras anticontaminación para contener el vertido y evitar daños mayores al ecosistema marino. Los esfuerzos incluyen la movilización de la embarcación 'Mar de Galicia' junto a una unidad auxiliar, que han trabajado diligentemente desde el domingo anterior para contener el derrame. Esta jornada, se procedió a ajustar las barreras y colocar trapos absorbentes en la superficie maritima afectada.

En un desarrollo relacionado, Gardacostas de Galicia activó el Plan Territorial de Contingencias por Contaminación Mariña Accidental de Galicia (Camgal), que se encuentra actualmente en fase de alerta debido a otro vertido en el mar. Este último incidente proviene de una antigua fábrica en A Pobra do Caramiñal, particularmente en la zona de A Ribeiriña, lo que indica una problemática más amplia respecto a las instalaciones en desuso que pueden representar un riesgo ambiental.

La alarma fue dada alrededor de las 17:00 horas del sábado, cuando un ciudadano reportó un posible vertido de gasóleo que emanaba de una nave abandonada hacia el mar. Posteriormente, los agentes ambientales, al investigar la situación, confirmaron que el derrame era consecuencia de un fallo en el sistema de tubos de carga de los depósitos de gasóleo de unas instalaciones, que han permanecido desactivadas durante más de veinte años, pertenecientes a la empresa Hadasa.

A pesar de la gravedad del incidente, la Consellería do Mar ha señalado que, hasta la mañana de hoy, no se observó un aumento significativo del vertido, aunque aún no se ha logrado determinar con precisión el contenido de la mancha en el agua. Este suceso destaca la urgente necesidad de abordar y remediar los problemas de contaminación en entornos marinos que podrían haberse evitado con una mejor gestión de residuos y estructuras abandonadas.